Por: Diana Bedolla
¿Te ha pasado que un plato de pasta te transporta? ¿O que un sorbo de vino te revive un momento? A mí, todo el tiempo. Por eso, cuando me enteré de esta colaboración, supe que tenía que contártela. Se juntan Piazza Pasticcio, nuestro templo de la pasta artesanal aquí en la CDMX, y Bodegas Cepa 21, una bodega española que le está dando una vuelta de tuerca al vino. Y el resultado es, simplemente, mágico.
Olvídate de las reglas aburridas y de los maridajes que parecen un examen. Esto va de sentir. De conectar. De crear momentos alrededor de la mesa que se te queden grabados. Esa es la vibra que trae la nueva colaboración entre Piazza Pasticcio y Cepa 21. Dos mundos que, aunque suenen lejanos (Italia y España), se unen para recordarnos que lo mejor de la vida está en lo simple, bien hecho.
No es solo comer, es una filosofía de vida
La idea es tan bonita como sencilla: tanto la pasta artesanal como el vino son pura alquimia. Transforman ingredientes humildes en algo extraordinario con tiempo, paciencia y mucho amor.
José Moro, el genio detrás de Cepa 21, lo dice claro: el vino no es para analizarlo, es para sentirlo. Es un puente directo a las emociones. Y en Piazza Pasticcio piensan igual: un plato de pasta es el pretexto perfecto para bajar el ritmo, conversar y disfrutar de la compañía. Juntos, nos invitan a redescubrir el placer de lo cotidiano.








La guía (no tan seria) para maridar como un pro
Te voy a ser sincera, probé la combinación y es un game changer. Aquí te dejo mi cheat sheet personal para que sepas por dónde empezar:
- ¿Vas por una pasta fresca con pesto o una salsa ligera de tomate? Tu mejor aliado es el Hito Tinto. Es joven, frutal y tiene esa vibra que levanta cualquier plato.
- ¿Se te antoja un spaghetti con frutos del mar o una pasta primavera? El Hito Rosado es tu match. Es fresco, floral y te da un toque de luminosidad increíble.
- Para los clásicos: un tagliatelle a la bolognese o con una cremosa salsa de champiñones, el Cepa 21 es la opción. Tiene el cuerpo y la elegancia para complementar sin opacar.
- Si tu alma pide un comfort food como un ragú intenso o una lasaña, atrévete con el Malabrigo. Es un vino con carácter, hecho para sabores profundos.
- Y para esa ocasión especial, donde quieres impresionar o simplemente darte un lujo, el Horcajo es la elección. Elegante, complejo y simplemente memorable.
Pero ojo, esto es solo una guía. La verdadera diversión está en experimentar. ¿A qué sabe la pasta con ese vino? ¡Tú decides!



El escenario perfecto: Piazza Pasticcio
Si no has ido, te lo recomiendo: Piazza Pasticcio en la Juárez es ese lugar con vibra auténtica donde la pasta se hace a mano frente a ti. Tiene ese mix perfecto entre tradición italiana y un diseño que te da main character energy. Es el lugar ideal para vivir esta experiencia y dejar que los vinos de Cepa 21 te cuenten su historia.
Como bien dice José Moro: “El vino despierta emociones y nos invita a soñar. Al unirlo con la pasta, encontramos un diálogo natural entre dos lenguajes que comparten lo mismo: paciencia y el arte de disfrutar lo cotidiano.”
Al final, este plan no es solo para foodies o winelovers expertos. Es para todos nosotros, los que buscamos una excusa para sentarnos a la mesa, enredar el tenedor en esa pasta perfecta, brindar con una copa de buen vino y, simplemente, disfrutar del aquí y el ahora.
Porque, seamos honestos, ¿hay algo mejor que eso?
¿Te entró el antojo?
Para conocer más sobre los vinos que van a hacer tu experiencia aún mejor, visita www.cepa21.com.
