Hay proyectos que nacen como restaurantes, otros como conceptos… y luego está Aburiya Market, un espacio que se siente más como una declaración cultural que como un simple lugar para comer.
En una ciudad donde la oferta asiática sigue creciendo, este hotspot no llega a competir: llega a contar una historia.
Y esa historia tiene nombre y visión: el chef Shige Takane.
Un creador que no solo entiende la técnica japonesa, sino que ha sabido traducir su herencia en una propuesta profundamente personal, donde la gastronomía deja de ser rígida y se vuelve emocional, cercana y, sobre todo, honesta.
Porque hablar de Aburiya es hablar de identidad. De lo que significa ser nikkei en México —hijo de raíces japonesas, pero con alma completamente mexicana— y de cómo esa dualidad se traduce en algo tan poderoso como la comida.
Aquí no se trata de fusión por tendencia. Se trata de memoria, de infancia, de mesas compartidas.
Y eso, se nota en cada detalle.
Más que un lugar, tres formas de vivirlo


Aburiya Market no se recorre, se explora.
Todo comienza en su supermercado especializado, donde ingredientes auténticos japoneses conviven con productos importados difíciles de encontrar en la ciudad. Desde verduras como shiso o nabo japonés cultivados en México, hasta refrescos japoneses que parecen sacados de otro mundo.
Después, el mood cambia.
La cafetería —luminosa, estética, se convierte en ese spot donde te quieres quedar más de lo planeado. Matcha, postres visuales y bebidas que no son lo típico.
Pero la verdadera magia sucede en la terraza.
Lo que probamos (y lo que tienes que pedir sí o sí)
Porque sí, aquí venimos a comer… y a comer bien.
Empezamos con una piñada, fresca, tropical y con ese twist inesperado que te prepara para todo lo que viene.

Después, el ramen: profundo, reconfortante, con ese caldo que claramente tiene horas de historia detrás —una ejecución que refleja la disciplina japonesa que el chef Takane ha perfeccionado a lo largo de su trayectoria.
La hamburguesa teriyaki con wagyu fue ese momento indulgente que no sabías que necesitabas: jugosa, intensa, con ese equilibrio perfecto entre técnica y antojo.
Seguimos con brochetas de pollo al carbón, perfectamente glaseadas, y unos champiñones que sorprenden —jugosos, bien sazonados, cero básicos.





Y para cerrar, mochis. Suaves, delicados, el final perfecto para una experiencia que va de lo intenso a lo sutil sin perder coherencia.

La visión detrás del proyecto
Más allá del menú, lo que realmente distingue a Aburiya Market es la claridad de su propuesta.
El chef Shige Takane no busca replicar Japón ni reinterpretarlo desde afuera. Su intención es mucho más interesante: mostrar cómo se vive la cultura japonesa cuando crece en México.
Desde la forma de cocinar hasta el ambiente —más cálido, más cercano, incluso más festivo— todo responde a una identidad que ha evolucionado con el tiempo.
Aquí, la gastronomía nikkei deja de ser tendencia y se convierte en narrativa.
Un hotspot que sí vale la pena
Aburiya Market no solo se posiciona como un nuevo lugar “de moda”. Tiene fondo, tiene propuesta y, sobre todo, tiene una mente creativa detrás que sabe exactamente lo que quiere contar.
Puedes venir por un café, quedarte por el ramen y regresar por todo lo demás.
Y eso, hoy en día, no pasa tan fácil.
